Tipos de sueño

Sueños precognitivos, ¿Cuáles no lo son?

Cualquier futuro visto en sueños es sólo un futuro posible entre otras muchas posibilidades.

¿Cuáles no lo son?


Mientras no hagas consciente lo inconsciente, éste guiará tu vida y lo llamarás destino.

Carl Gustav Jung

Para la psicología analítica de Carl Jung, los sueños acompañan nuestra evolución individual. Es lo que él llamó el proceso de individuación. A lo largo de la vida, el camino de nuestra alma necesita diferenciarse y a la vez saberse parte de la unidad. La individuación requiere sostener las polaridades en el interior de cada uno y permitir que emerjan los dones y talentos con los que hemos nacido para manifestar nuestra unicidad, nuestra autenticidad. Gracias a los sueños, podemos conectar con la voz del alma, centro regulador de la psique, para reconocer qué desafíos se presentan y cómo es importante responder ante ellos. Que lo inconsciente deje de guiar la vida para que lo que guíe la vida sea la relación consciente con lo inconsciente.

Es fundamental tener en cuenta al explorar nuestros sueños que su forma sutil de expresión revela muchas capas de significado. Los sueños se expresan de forma simbólica. Todo sueño que emerge del inconsciente es material que estamos preparadas para recibir y gestionar. Cuando como soñadoras escribimos un diario de sueños durante un tiempo significativo, nos damos cuenta de qué manera lo inconsciente guía nuestra vida. Desarrollos internos y externos de nuestra vida están ahí, en la expresión simbólica de encuentros oníricos y de otras formas de comunicación.

Al entrar en relación consciente y permitirnos sentir los sueños y encuerparlos es cuando podemos elegir. Es como si el sueño acompañara continuamente el infinito cambio que vamos experimentando simbólicamente. Si prestamos atención a los sueños, podemos comprender la invitación a permitir emerger a nuevas maneras de estar en el mundo, soltando lo que ya no sirve, transmutando patrones inconscientes.


La anticipación en sueños nos saca de la lógica del tiempo lineal

Cuando un sueño agradable se desarrolla de forma literal en vigilia, nos movemos en territorio en el que sentimos fuerzas de atracción que van más allá de nosotros mismos, dejándonos con preguntas sobre la naturaleza de los sueños. El ejemplo clásico es el de soñar con las preguntas del examen que tenemos al día siguiente, para darnos cuenta, en el momento en el que estamos frente al examen, que efectivamente esas son las preguntas que debemos contestar, para nuestra alegría.

Cuando la anticipación literal se da en sueños que implican emociones negativas, el miedo puede instalarse ante esas fuerzas que emanan del inconsciente. ¿Qué sucede con la naturaleza del tiempo? El sueño nos saca de la concepción del tiempo lineal para permitir preguntarnos sobre la naturaleza de la realidad.


La precognición en sueños como mecanismo de supervivencia de la especie

La precognición en sueños se considera un mecanismo de supervivencia para la especie humana. Hemos de tener en cuenta que lo que experimentamos en un sueño que podríamos considerar precognitivo es una posibilidad entre muchas posibilidades. El futuro no está dado. Existen posibilidades e invitaciones a las que respondemos con nuestros sí y nuestros no.

Una de las funciones que se le otorga a los sueños es la de ensayo para la vigilia. Remontémonos al tiempo en el que los antepasados de los humanos actuales que somos vivían en entornos abiertos. El hecho de soñar el encuentro con algún animal predador y enfrentarlo desde ahí pudo ser de gran utilidad para nuestros ancestros, que se veían amenazados constantemente por los elementos de sus hábitats. Así cuando en vigilia, se encontraban frente al león o el lobo, habían atesorado un conocimiento instintivo que podía ser de gran utilidad. Es fundamental recordar que nuestros sueños tienen la función de sernos sumamente útiles para nuestra vida desde el lenguaje más simbólico al más literal.

Preguntarnos si cualquier sueño puede darse en el futuro de manera literal o simbólica puede sernos de gran utilidad para ampliar las posibilidades de la vida. Los sueños son brújula para nuestra vida. Nos conectan con nuestro ser más profundo que tiene más perspectivas que nuestro yo consciente.

Existirán sueños que querremos acompañar su energía para efectivamente manifestar lo que deseamos, y por el contrario, otros en los que desearemos saber cómo actuar para evitar algún acontecimiento. Cualquier futuro visto en sueños es sólo un futuro posible entre otras muchas posibilidades. Como soñadoras activas, cuando nuestra intuición nos guía a pensar que un sueño podría manifestarse en el futuro, utilizamos las herramientas de reentrada en el sueño para obtener más información: ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?


Una información de ida y vuelta

Cuando sentimos la sincronicidad entre un sueño y un acontecimiento de nuestra vigilia, nos conectamos con una realidad más profunda, con algo más allá de nosotros mismos y que a la vez es profundamente personal. El tiempo cambia y nos sentimos interconectados.

En esos momentos, surge un respeto mayor por la guía de los sueños para vivir el camino del corazón. Es interesante entonces, volver al sueño que conecta con la experiencia de vigilia para mirarlo con nueva mirada viva, sentida, por si tiene más que contarnos en un camino de ida y vuelta fluido entre el sueño y la vigilia, la vigilia y el sueño.

Los sueños siempre nos permiten ampliar nuestro sentido de quién somos en relación a nosotros mismos y a los demás. Ampliemos pues nuestra mirada.

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